El gobierno de Javier Milei recaudó más de $1,5 billón durante los últimos dos años y medio a través del fideicomiso destinado a financiar obras viales, pero sólo aplicó una cuarta parte de esos recursos a ese objetivo. A fines de mayo, además, más de $1 billón permanecía colocado en inversiones financieras, entre plazos fijos y títulos públicos, según una investigación publicada por el periodista Hugo Alconada Mon en el diario "La Nación".

El informe pone el foco en el “Sistema Vial Integrado” (SisVial), un subsistema del fideicomiso creado por el decreto 976/01 que recibe una parte del impuesto a los combustibles líquidos con un destino específico: financiar la construcción, el mantenimiento y la rehabilitación de la red vial. El Ministerio de Economía nacional, a cargo de Luis Caputo, es la autoridad de aplicación, mientras que el Banco Nación actúa como fiduciario y administra la cuenta especial donde ingresan y salen los fondos.

Sin embargo, desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, la tasa de subejecución del SisVial alcanza el 73,8%. Durante 2024 se ejecutó apenas el 11,3% de los $360.238 millones recaudados; en 2025, el 39% de los $692.514 millones; y entre enero y mayo de 2026, el 18,5% de los $450.500 millones. En total, fueron $1.503.252 millones recaudados y $394.406 millones destinados a obras, mientras que más de $1 billón permanecía sin aplicar a trabajos viales.

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La investigación señala que los documentos oficiales muestran que el grueso de los recursos del SisVial fue destinado a inversiones financieras. Al 31 de mayo, la cartera alcanzaba los $1.001.018 millones, de los cuales $854.234 millones estaban colocados en títulos públicos y $146.784 millones en plazos fijos.

El cambio en la composición de esas inversiones se profundizó durante 2025. Hasta mediados de ese año, la cartera estaba integrada principalmente por plazos fijos en el Banco Nación. En junio, los títulos públicos representaban el 11,5%; en julio subieron al 61,5%; en agosto llegaron al 79,4% y, al 31 de diciembre, el 100% de los $664.494 millones de la cartera estaba colocado en letras del Tesoro.

Según los documentos obtenidos por "La Nación", este giro coincidió con una instrucción del Poder Ejecutivo Nacional. El Banco Nación consignó en sus estados contables que su banca fiduciaria debía contactarse antes de cada licitación de títulos públicos para recibir indicaciones sobre el monto a invertir y el instrumento, de acuerdo con lo establecido en el Decreto 425/2025.

Desde el Banco Nación señalaron que, como fiduciario, sólo pueden actuar como “tesorería” del SisVial y ejecutar las órdenes impartidas por el Ministerio de Economía. Las eventuales observaciones, indicaron, corresponden a la Sigen, la AGN o los auditores externos.

El informe también advierte sobre los controles. Aunque el SisVial está bajo supervisión de la Sindicatura General de la Nación y de la Auditoría General de la Nación, ninguno de esos organismos revisó la ejecución del fideicomiso durante los últimos años, según constató La Nación.

Mientras los fondos permanecen colocados en instrumentos financieros, se acumulan los reclamos por el estado de las rutas nacionales. Un informe técnico de la Federación de Personal de Vialidad Nacional estimó que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo como consecuencia de la subejecución presupuestaria y la paralización de obras.

La decisión sobre los fondos quedó concentrada desde marzo de 2024 en el Ministerio de Economía. Según la investigación, el decreto 215/14 designó a esa cartera como fiduciante y autoridad de aplicación de los fondos fiduciarios integrados con recursos del Estado nacional, mientras que una resolución posterior delegó esas facultades en el secretario Legal y Administrativo, con intervención previa del secretario de Hacienda.

El resultado contable expuesto por Alconada Mon es que, al cierre de mayo, el fideicomiso creado para garantizar el financiamiento de las rutas tenía más de $1 billón colocados en instrumentos financieros y otros $37.761 millones inmovilizados en una cuenta corriente. En total, $1.038.779 millones permanecían sin llegar a las obras viales.